A estas alturas el aire acondicionado del coche ha dejado de ser un lujo reservado para unos pocos. Ya es un elemento que viene incorporado en casi todos los automóviles modernos. Pero, ¿cuánto sabes sobre él? En este artículo encontrarás datos que tal vez no conocías sobre su funcionamiento, las causas de avería más comunes y otros datos de interés. ¡Acompáñanos!

Casi 100 años de historia

En los años 30, casi un siglo atrás, el fabricante Packard se convirtió en el primero en instalar y comercializar unidades de aire acondicionado en sus vehículos, que por ese entonces se denominaban “acondicionadores meteorológicos”.

Sin embargo, el auge de los sistemas de climatización en coches comenzó en la década de los 50, cuando la hoy desaparecida Nash-Kelvinator comenzó a suministrar aire acondicionado a diferentes modelos de automóviles, a medida que se abarataban los costos y se convertía en un elemento más accesible para todos.

Funciona como una nevera

El aire acondicionado de tu coche funciona de forma muy parecida a la nevera que tienes en la cocina. Básicamente, ambos sistemas toman el aire caliente del exterior para convertirlo en aire frío, para lo cual utilizan un gas de refrigeración denominado “R134a”, en combinación con otros elementos que conforman un circuito cerrado.

El proceso inicia con la compresión del gas refrigerante y su transformación a estado líquido. A medida que pasa a través del condensador, el aire fresco fluye y elimina el calor generado como consecuencia de la alta presión.

Después de pasar por un filtro que retiene impurezas y restos de humedad, el fluido se mueve hacia una válvula de expansión que lo devuelve a estado gaseoso, para luego llegar a un evaporador. Por último, el aire fresco sopla hacia la cabina de manera continua.

La principal diferencia del sistema de aire acondicionado del coche con la de una nevera es la fuente de energía, que en el caso del vehículo es generado por el propio motor de combustión, sin hacer uso de la electricidad.

La temperatura adecuada está entre 21 y 23 grados

¿No sabes cuál es la temperatura más recomendable para el interior de tu coche? Para el Real Automóvil Club de España (RACE) esta debe estar entre los 21 y 23 grados, pues dentro de ese margen te sentirás con mayor comodidad y tendrás mejores reflejos al volante.

Según RACE, una temperatura demasiado alta puede ocasionar que tu capacidad de reacción disminuya considerablemente, a lo que se suma un cierto grado de fatiga. También recomienda abrir las ventanas al entrar en el vehículo mientras que el aire acondicionado entra en funcionamiento. Ello te ayudará a aliviar rápidamente ese “golpe” de calor que se siente al montarse en el coche después de haber estado expuesto al sol durante varias horas.

No todos los fallos son averías

El sistema de aire acondicionado del coche tiene esa mala costumbre de fallar cuando más lo necesitamos. Si bien los vehículos de gama media o alta tienen climatizadores cada vez más fiables, todavía es frecuente que de un momento a otro dejen de enfriar. Por suerte, no siempre se trata de averías, y en algunos casos la solución es bastante sencilla.

En principio, debes fijarte que el nivel de temperatura programado sea el adecuado, ya que a veces puede tener una temperatura excesiva. Si después de bajar 2 o 3 grados no se resuelve el problema, puede que los filtros del sistema hayan acumulado demasiada suciedad y necesiten una limpieza.

Si notas que la calidad del frío no es la más adecuada, existe la posibilidad de que se trate de una fuga de gas. Pero si deja de funcionar por completo, estamos ante un fallo en el suministro eléctrico o una avería en el compresor. En estos casos, necesitas llevar tu coche a un taller mecánico de confianza. Si vives en Tomares, en el Aljarafe o en Sevilla capital, puedes visitarnos en Andaluza de Inyección.

Debes recargar el sistema de aire acondicionado cada 2 años

En un punto anterior comentamos que el sistema de aire acondicionado del coche funciona de forma similar a una nevera, ya que ambos son circuitos cerrados. Pero la desventaja del coche es que está expuesto a golpes, vibraciones y cambios bruscos de temperatura, que inevitablemente aumentan el riesgo de fugas de gas.

Los especialistas coinciden en afirmar que, en promedio, los coches de gama media requieren de una recarga de gas cada dos años para asegurar un buen funcionamiento del climatizador. No obstante, las revisiones en el taller mecánico son necesarias todos los años para descartar cualquier inconveniente.

En relación con este punto, ten en cuenta que también influye la antigüedad del coche. Si tiene varios años, las fugas en el circuito de gas serán mucho más frecuentes y pueden forzar más el compresor. Ello refuerza la necesidad de realizar una revisión anual.