Si hablamos de revisar los líquidos del vehículo es normal que pienses en el agua, el aceite y la gasolina, pero ¿qué hay del anticongelante? Es un líquido esencial para el motor, especialmente en días de lluvia o nevadas. El anticongelante suele ser un «olvidado» en la revisión de las condiciones del vehículo, pero es demasiado importante y te diremos por qué.

 

¿Cuál es la función del líquido anticongelante?

El líquido anticongelante controla el sistema de refrigeración del motor. Su función es la de mantener al motor sin entrar en ebullición cuando hay temperaturas elevadas y sin congelarse cuando hace mucho frío.  Además, protege el sistema contra la corrosión.

Pero no se trata solo del clima exterior. El motor de por sí produce temperatura por el rozamiento de sus partes, como el del pistón sobre el cilindro o el cigüeñal sobre sus apoyos. Para que el motor funcione perfectamente debe estar a unos 90°C. Ahí entra en juego el sistema de refrigeración compuesto por radiador, bomba de agua, vaso de expansión y circuito cerrado de líquido anticongelante.

 

¿Por qué debo agregar líquido?

El líquido anticongelante se va evaporando por el uso que hace de él el sistema, y quizás pierda unos 250 ml al mes, por eso debes llevar un control sobre él. Pero ten cuidado, porque si pierde más de esa cantidad, quizás se trate de una avería que deba revisar un profesional. Cuenta con Andaluza de Inyección si sospechas que tienes una avería de estas características.

 

¿Cómo revisar si mi coche tiene la cantidad correcta de anticongelante?

 Deberías revisar que tenga la cantidad correcta de anticongelante una vez al mes. Es algo que tú mismo puedes revisar. Simplemente debes abrir la tapa del capó cuando el coche se encuentre parado sobre superficie llana y el motor esté frío. Con el capó abierto buscarás un recipiente o contenedor transparente que suele tener un tapón negro. Este recipiente contiene líquido y dos líneas: una que indica el mínimo y otra el máximo. Si el líquido está entre ambas líneas está perfecto, no debes agregar nada. Si por el contrario está debajo de la línea que indica el mínimo, hay que echarle anticongelante. Nunca pongas líquido más allá de la línea de máximo, porque cuando enciendes el motor el líquido tiende a subir, y necesita espacio para su funcionamiento.

Al echar el líquido evita el contacto con el mismo, pues podría lastimarte la piel.

 

Cambiar el líquido refrigerante

El líquido refrigerante también pierde calidad con el tiempo, así que cuando no está por debajo del mínimo a veces también debes cambiarlo. Para consultar cada cuánto tienes que hacerlo debes leer el manual de tu vehículo particular.

Además, consulta con tu mecánico de confianza cuál es la marca de anticongelante que más te conviene. Utiliza siempre el anticongelante que indique el fabricante.

 

Las mezclas no son buenas

¿Puedo usar agua como anticongelante? De ninguna manera. El agua promueve la corrosión y puede afectar completamente el circuito de refrigeración. Además, se congela a 0°C y ebulliciona a 100°C, con lo cual no cumpliría la función por la que necesitamos este líquido específico. Igualmente, usar agua del grifo para diluir anticongelante no es para nada recomendable. Recuerda que tiene sales y sedimentos que producirán daños y taparán los conductos.

Por otro lado, hay muchos tipos de anticongelante y el que indique el fabricante de tu vehículo será el indicado para ese tipo particular de coche. Una mezcla puede dañar el sistema. El fabricante selecciona como adecuado un anticongelante en particular basándose en el clima en el que se usa, la temperatura que alcanza el motor, los materiales de los que se compone…

Como puedes ver, hay un montón de secretos detrás de este líquido que pocas veces tenemos en cuenta. La próxima vez que decidas hacer una revisión de tu coche, no te olvides del anticongelante