Entre todos los elementos de seguridad de los coches, el sistema de frenos antibloqueo (ABS) es probablemente el que mayor cantidad de accidentes ha logrado evitar, ya que actúa directamente evitando que el conductor pierda el control del vehículo.

Respecto a ello, ¿has notado que la luz ABS en el tablero de tu coche se queda encendida? No se trata de un tema grave necesariamente, pero es una señal que de algo podría no estar ir yendo bien en el sistema y se requiere de una revisión en el taller mecánico. En esta nueva entrada conoceremos un poco más sobre el indicador ABS, cómo funciona y qué hacer para que su funcionamiento sea el más adecuado.

¿Qué es el sistema ABS?

Partamos con un breve repaso conceptual. El sistema ABS (Anti-lock Bracking System) es un mecanismo incorporado prácticamente en todos los coches del país. Está diseñado para evitar que el conductor “bloquee” los frenos o que el eje y las ruedas dejen de girar por completo, limitando las posibilidades de que el coche patine sobre el asfalto.

En otras palabras, el ABS ayuda a modificar la fuerza del frenado para que los neumáticos continúen adheridos a la superficie. Para ello, una pequeña bomba actúa sobre el líquido de los frenos, a la vez que unos detectores controlan las revoluciones de las ruedas de manera autónoma.

Si prestas atención al tablero al momento de encender tu coche, probablemente notes que la luz ABS se enciende brevemente junto a las otras luces de advertencia. Esto es normal, ya que los vehículos de gama media o alta realizan una pequeña prueba de funcionamiento. Los problemas vienen cuando la luz no se apaga a pesar de que el coche ya se encuentra en marcha.

¿Por qué la luz del ABS se queda encendida?

Hay varias razones por las cuales la luz del ABS se queda encendida, entre las que encontramos un mal funcionamiento del propio módulo, niveles bajos en el depósito de líquido, sensores de velocidad averiados, pérdida de presión en el sistema de frenos, entre otras. Repasemos algunas de las más comunes:

Módulo ABS averiado

El sistema ABS trabaja de la mano con el sistema de control de tracción. Este último está diseñado para mantener los cuatro neumáticos rodando con suavidad. Si alguna rueda llegara a registrar un comportamiento irregular, la energía del motor se cortará hasta volver a estabilizar la tracción. De lo contrario, existe el riesgo de aplicar demasiada potencia y generar un derrape.

Debido a que el ABS y el control de tracción trabajan con un mismo módulo, es posible que en ocasiones uno interfiera con el otro. La única forma de saberlo es a través de un diagnóstico profesional. Si te encuentras en Tomares, en el Aljarafe o en Sevilla Capital y tienes este problema, no dudes en acudir a Andaluza de Inyección.

Bajo nivel en el depósito de líquido

Los coches cuentan con sistemas de frenos hidráulicos. Esto significa que utilizan la potencia de un cilindro que presiona contra un líquido para poder detener el automóvil. Para cumplir esta función, se necesita de un nivel constante de líquido en el sistema de frenos. Si se llegara a producir una fuga, el líquido podría evaporase y los frenos no funcionarán correctamente. Una vez que los sensores detecten este problema, ten por seguro que la luz ABS permanecerá encendida.

Fallos en el sensor de velocidad

Los sensores de velocidad se encargan de informar qué tan rápido gira cada rueda de forma independiente. Cuando se detecta alguna anomalía en estas velocidades, el sistema de control de tracción realiza ajustes, cambiando la potencia de las otras ruedas para compensar.

Sin embargo, si un sensor de velocidad está sucio podría no funcionar correctamente, entonces no podrá transmitir los datos con precisión. Cuando esto sucede, generalmente se desactivará el ABS y los sistemas de control de tracción hasta resolver el problema.

El sistema está apagado

Algunos coches tienen la opción de encender y apagar el control de tracción. Cuando se apaga el sistema, la luz indicadora del tablero se enciende automáticamente para avisar al conductor que esta característica de seguridad no esta funcionando. En estos casos, es necesario comprobar que no se haya presionado el interruptor accidentalmente.

Actualmente estos sistemas se pueden desconectar a nivel de usuario para algunas situaciones donde queramos que el control de estabilidad no funcione. Por ejemplo: en la nieve, en conducción deportiva etc…

¿Qué mantenimiento requiere el ABS?

Hasta los sistemas de frenos antibloqueo más avanzados necesitan inspecciones regulares y un buen mantenimiento para que su vida útil sea lo más prolongada posible. Cada fabricante tiene su propio manual de recomendaciones, pero en la mayoría de los casos se aconseja mantener limpios los frenos, asegurando que el líquido fluya en los niveles correctos.

También se aconseja tener los sensores de velocidad de las ruedas limpios, para que puedan leer bien las revoluciones de las ruedas. La limpieza se suele realizar una vez al año y se realiza en el taller mecánico.

Si tienes problemas con el ABS de tu coche, en Andaluza de Inyección podemos darle solución. En nuestro taller mecánico ubicado en Tomares contamos con más de 50 años de experiencia atendiendo problemas en sistemas de frenado y mecánica en general. Contacta con nosotros para más información.