En otros post, ya hemos explicado lo que es máquina de diagnosis, cómo funciona y para qué sirve. En de hoy, nos gustaría hacer hincapié la importancia de lo que todo el proceso implica: una diagnosis y autodiagnóstico correctamente realizada en un vehículo.
La mayoría de las veces pensamos que simplemente conectando la máquina de diagnosis al vehículo es suficiente. Lo que se desconoce es que, si no se complementa con lo que vamos a explicar a continuación, se trata de un procedimiento sin mucho sentido.
La máquina de diagnosis solo es útil si se tienen los conocimientos necesarios para leerla.

La intervención más útil y precisa para un diagnóstico claro y seguro es un autodiagnóstico. Consiste en descifrar qué parte del sistema está fallando y para detectarlo es imprescindible seguir un procedimiento. Lo vamos a explicar a través de un ejemplo:
Si cuando conectamos la máquina de diagnosis a un vehículo (De la marca que sea) nos sale un código de fallo como este: “Recirculación de gases de escape defectuoso”, no podemos sustituir directamente la válvula EGR.
En su lugar, lo que debemos hacer es utilizar el aparato imprescindible para cualquier especialista en diagnosis: El Osciloscopio. Se trata de un aparato encargado de analizar lo que realmente ocurre en el sistema. Funciona conectando sus cables de prueba al componente que queremos medir. Así podemos ver si realmente comunica con la UCE de motor o realmente no lo está haciendo.

El osciloscopio: Nuestro mejor aliado.
Imaginemos que el vehículo en cuestión, tuvo un golpe y lo repararon de chapa. No obstante, corremos con la mala suerte que la instalación que recorre el vehículo fue afectada. En ciertas ocasiones, durante estos trabajos los cables de esta válvula fueron cortados con la chapa (algo bastante más común de lo que debería y que ocurre con asiduidad).
La máquina de diagnosis nos va a dar como error la válvula. Esto es así porque lo que la UCE está viendo y detectando es un problema en la instalación que lo compone (debido al corte que presenta) ya que la información de la válvula no está llegando hasta la UCE. Si no utilizamos el Osciloscopio, podríamos montar la válvula una y otra vez y seguiríamos detectando el mismo fallo.
Por todo lo explicado en este post, intento que entendáis que la diagnosis es muchos más que conectar una maquina (sea cual sea). No se trata simplemente de chequear la unidad de control para ver sus fallos.
Es una constante inversión en procesos que hay que llevar a cabo: formación de operarios, herramientas de autodiagnósticos, actualizaciones etc…
Todas éstas conllevan un desembolso económico, de formación e infraestructura importante, que todo conductor de vehículo debe tener en cuenta. Sobre todo a la hora del presupuesto, ya que como hemos explicado durante todo este texto, se trata de un proceso mucho más complejo. La diagnosis de su vehículo, al menos una efectiva, implica un proceso laborioso y un conocimiento amplio sobre la materia.
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